Anestesia local sobre los días moribundos,
retorcidos en la saliva del último intento,
que cambia espasmos por melodía atonal.
Anestesia local sobre los pies,
que se divierten en el círculo de tiza o de
madera
para disolverse en un vaso de leche con
chocolate.
Anestesia local sobre el tiempo
embutido en sus minutos,
porque le teme a las reacciones de última
hora
sin sabor a leche.
Somnífero localizado en los hombros
que no quieren caminar y sus pies mudos
porque perdieron la memoria
hipnosis de tacto y piel.






Comentarios recientes
hace 1 día
hace 1 día
hace una semana
hace 3 semanas
hace 1 mes
hace 1 mes