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21 DE MAYO, por Patricio Fuentes Gómez

Enviado por edipos el 23/05/2008 a las 08:11 PM

 

Era un día gris y frío, una persistente lluvia se dejaba caer de rato en rato, y bueno hace dos días que estos frentes de mal tiempo se habían dejado caer por nuestro Pancho querido, hundiendo como siempre en el barro a nuestro puerto herido, como diría el Gitano, y sumiendo a su gente más pobre en la desesperanza y la angustia.

 

La ciudad estaba sitiada desde el día anterior, como en los mejores tiempos de la dictadura, y el señor Intendente Regional anunciaba la llegada de 1200 efectivos policiales desde la capital, para frenar según sus palabras a los revoltosos, y manifestaba que el presidente de los trabajadores subcontratistas del cobre no era bienvenido en Valparaíso y que se haría todo lo “legalmente posible” para impedir que llegase a la ciudad.

 

Pero tantas precauciones, tenían su razón de ser, en el anacrónico edificio del congreso nacional, que sustituyó a uno de los hospitales más clásicos de Valparaíso, la presidenta de la república daría su cuenta pública al país, rodeada de sus incondicionales de siempre y de los lacayos del sistema y vividores del neoliberalismo.

 

Mientras en la calle, cercada por la policía, el pueblo se organizaba para repudiar las promesas politiqueras y los ofrecimientos permanentes de mejora en salud, educación, previsión social y derechos laborales. Estudiantes, trabajadores, deudores habitacionales, partidos de izquierda y pueblo en general, se daban cita en la Plaza de la Victoria, para marchar hasta el congreso nacional, a hacer ver su descontento con el modelo económico reinante y heredado de la dictadura, que sólo ha traído más miseria y desigualdad en nuestro sufrido país.

 

Ni la lluvia, ni el frío, ni la feroz represión ejercida por “los valientes” carabineros, pudieron frenar el ímpetu de justicia de un pueblo que ya se cansó de tanta mentira y decidió salir a la calle a manifestar su enojo. Las crónicas rojas de la prensa amarillenta dirán que hubo desórdenes, y guardarán en sus estadísticas el número de detenidos y heridos, entre ellos un reportero gráfico de la agencia EFE, al que le fue perforado su ojo por el bastón de un policía, que vio en su cámara fotográfica un elemento de combate que había que eliminar, pero para el pueblo será otro veintiuno de mayo de combate por sus derechos y de decir basta a tanto abuso.

 







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