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REFLEJO POÉTICO, Alejandro Banda

Enviado por edipos el 02/01/2008 a las 12:27 AM
REFLEJO POÉTICO

Son los hijos, los niños del ayer,

los que sostienen los hilos del hoy.

 

Irás pintando una mano en el horizonte,

irás sobreviviendo entre la nieve

mientras otros se limpian los ojos

y esperan con la fe puesta en el brillo

mientras otros saquean los restos

después de las bombas y las proclamaciones.

Tu ruta es mi frío, tienes la tristeza en mis dedos

y las miradas frente al pórtico van buscando respuestas

y otros miran de brazos cruzados

sin temor a que sigan callando los ríos.

Pero verán que del otro lado hay una sonrisa

encima del lago abrazando las espigas

y verás que del otro lado del potrero

tu guitarra se posó hermosa sobre el barro

entre las miradas de un viejo y de un niño.

A la orilla del mar, las palas buscan alimento,

buscan tu perdón, machas y carbón

y sabrás que serán eternas nuestras imágenes

en blanco y negro sobre los palafitos sobre el espejo.

Son jóvenes y viejas las risas sin dientes

la sombra de tu montaña bajo las cabezas

y las antenas suspiran transparente bulla destructiva

entre la mirada del borracho y el caballo del ciego.

Y ella sonriente pese a todo, pese a todo ella sonriente,

pese a tener el alma plagada de nostalgias

cuando las papas van llenando la canasta

y los dedos van dibujando con hilos el atuendo ajeno.

La estatua disecada tuvo ojos

que si estuvieran vivos buscarían tus versos.

¿Volverán las barcas a las orillas de la isla?, ¿volverá

tu esperanza de mar adentro de tierra entre los riscos?,

¿o seremos sólo carbón vivo para las máquinas?,

¿o seremos sólo la traición de las bacterias?

¿o esa vieja conversación de marcas antiguas

en el rostro y en las manos que todavía dibujan

y responden al oído sordo que tirita

con rodillas agrietadas la pregunta entre las hojas?

Dirás que tu mirada es de gitana,

dirás que tus huesos son esculturas

y que la subida y la escala fueron hermanas.

¿O seré como el poeta aunque no quise serlo

rodeado de bellas miradas?

Soy una piedra más

que no reza.

Y tu camino aéreo de volantines surcado

es el montículo de tierra entre los cerros y las veredas.

Yo no quise nada, sólo pensaba qué sería de mí

si fuera libre de ataduras de corazón a corazón.

Tal vez iría dentro de un cofre transparente

llevado sobre dos ruedas en equilibrio

o sólo es la esperanza a los pies del pimiento

o la negra puerta de una iglesia que aguarda.

Dirás que mi roca es tuya porque caminaste en ella

vestida de trajes y rodeada de sombreros de copa.

Dirás que todos estamos en la fila del agua contada a gotas.

Seré así, la mirada triste sobre el barco, seré así

la mirada gris desde el rincón que no vemos,

seré así, un momento para otros que no estalla

entre las algas a orillas del mar, entre las rejas y el río

las máquinas brindan por nuestra ausencia.

¿Y lloverás así vate azul por el río de los sauces?,

¿por donde caen panfletos que piden liberad para sus hijos?

Eres fiel, no me ignores.

Eres como esa mujer, dichosa de ser libre.

Dichosa de ser rebelde.

Tienes tatuadas las venas en el rostro,

tienes un dolor anudado por tu bufanda,

tienes al que escribe frente a frente,

mirándote a los ojos como en un beso callejero.

Y vas caminando allá abajo,

donde llegan las gotas del cuello cortado

del animal que cuelga de un árbol.

Y te nombrarán patrimonio como si antes no lo hubieses sido,

llevada de la mano a tirones muy seguros

como una obra de arte que no conocemos

como en la playa donde estás y no te encuentro

en la arena o nadando en la tormenta espacial.

Y las ciudades se comerán valles y montañas

y el mar llegará hasta las alturas de tu nieve posada muy arriba

y el glaciar seguirá desde tus ojos al sol,

rodaré de ti como una avalancha ploma, blanca y azul.

Seré un peldaño en tu paciencia,

sacaré las manos de los bolsillos de la plaza

y tu cara entre los dulces repartirá promesas

que serán tiradas por bueyes sin pareja

para que en todas direcciones nuestra identidad aflore cantando

somos la unidad en las luchas, un escape hacia las espinas,

un juego a pies descalzos, una sonrisa feliz de su origen

con la mirada traspasando la realidad

con la fuerza liberando la realidad

con la pequeña gotita alada entre los dedos.

 

Alejandro Banda 


buenaso dias desde España

Enviado por el 02/01/2008 a las 08:14 AM
Maria LLácer



  ¿que poetas sois ?en ese pais que bien recitais la poesia que bonito yo no sé

 no me salen esas cosas bonitas  es muy bello el poema .

 Ahi el volcán no os habra afectado o si yo soy de españa y no conozco

 vuestro pais.

   un millon de abrazos y besos de          maria







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